BESOS INVISIBLES.


Unas velas que encender.
Una nota y su silencio.
Lo que nunca pudo ser
de la cita que tenemos.

Y las flores que agonizan

en la noche apasionada.
Y la mesa que está lista
esperando tu llegada.

Las fragancias impacientes

van flotando por

la estancia.
Mientras un poema duerme
entre nervios y palabras.

Y de pronto tan hermosa

has llegado a nuestro encuentro.
Imagino tantas cosas
y a ninguna yo le acierto.

Mientras ríes y hablas

yo me arrullo en tu mirada.

Ya no importa la comida.
Y ni escucho tus palabras.

Sólo pienso cómo logro
darle besos invisibles.
¡Que no piense que estoy loco
por querer algo imposible!

Pero la amo en mi silencio

y mis versos no le llegan.

Mientras tanto vivo un sueño

cobijado en un poema.

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