QUIMICA.


La relación atrayente,

entre la estudiante,

y el profe químico,

es un amor idilico.

Profesor de horas lentas,

viajero silencioso,

siempre en la sombra,

galante y amoroso.

Con el lápiz en la mano,

en su libreta, la seguía,

la quiso tanto y tanto,

y nunca se lo decía.

El amor de colegio,

pura diversión,

pues empieza en el pasillo.

y termina en el salón.

Superado el amor

y los rumores en el colegio,

llegó el fin de este sacrilegio.

Enamorados,

alumna y profesor,

de amor loquitos,

para engendrar, dos

bellos quimiquitos.

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